Desde el primer día, supimos que Scarlett era especial, que era una luchadora. Vino al mundo con su hermano gemelo por cesárea de urgencia a las 32 semanas. A los 4 meses se produjeron algunos retrasos, y a los 6 meses Scarlett se sometió a una resonancia magnética cerebral que reveló una atrofia cerebral central moderada.

Nunca sabremos exactamente qué pasó ni por qué. Pero siempre recordaremos el primer día que Scarlett conoció a la Dra. Rachel Thompson. Habló con nuestra hija, no a nuestra hija. Supo que Scarlett soñaba con tener su propia pastelería y que su princesa favorita era Aurora. No importaba cuántas actividades le hiciéramos probar, ella anhelaba ser como los demás niños.

Lo que nos llevó a la cirugía, una grande. Una reconstrucción bilateral de pelvis, caderas y rodillas. Hubo mucho dolor y lágrimas durante los meses de recuperación, pero en la última visita, Scarlett nos miró y dijo... "todo valió la pena". Siempre pensaremos en la Dra. Thompson y su maravilloso equipo como parte de la familia. Hasta el día de hoy están con Scarlett en cada paso de su viaje.