Fracturas de clavícula
La clavícula es un hueso largo y delgado situado en la parte superior del tórax y la zona del hombro. Conecta elesternón con el omóplato(escápula) y actúa como puntal que favorece el movimiento y la estabilidad del hombro. Debido a su posición expuesta y a su función estructural, la clavícula es uno de los huesos que se fracturan con más frecuencia, sobre todo en niños, adolescentes y deportistas. La mayoría de las fracturas de clavícula se producen en el tercio medio del hueso, una zona conocida como eje medio.

Causas
Las fracturas de clavícula suelen ser consecuencia de:
- Caídas sobre el hombro o el brazo extendido, por ejemplo durante la práctica de deportes o accidentes.
- Golpes directos en el hombro o el pecho, a menudo por deportes de contacto o colisiones con vehículos.
- Lesiones de nacimiento en recién nacidos, normalmente durante partos difíciles.

Síntomas
Una fractura de clavícula suele reconocerse por los siguientes síntomas:
- Dolor agudo en el lugar de la lesión, especialmente al mover el brazo o el hombro.
- Hinchazón, hematomas o sensibilidad alrededor de la zona de la clavícula.
- Una protuberancia o deformidad visible, en la que el hueso puede aparecer levantado o desalineado.
- Rango de movimiento limitado en el hombro y el brazo.
- Sensación de rechinar o crujir al mover el hombro.
- En casos graves, puede producirse entumecimiento u hormigueo en el brazo si los nervios están afectados.
Cuándo acudir al médico
Contacte con el Centro de Fracturas de LuskinOIC si:
- Si el hueso parece haber perforado la piel o si el brazo se siente frío o pálido, busque atención médica de urgencia inmediatamente.
- El hueso parece desalineado o la cicatrización parece retrasada.
- El dolor o la inflamación empeoran a pesar del tratamiento.
- Hay entumecimiento, hormigueo o debilidad en el brazo o la mano.
Diagnóstico
Un profesional sanitario realizará una exploración física y solicitará radiografías para determinar la localización, gravedad y tipo de fractura. En ocasiones, puede utilizarse un TAC para fracturas complejas o desplazadas.
Opciones de tratamiento
1. Tratamiento no quirúrgico
La mayoría de las fracturas de clavícula, especialmente las de la parte media, se curan bien sin cirugía. Los tratamientos no quirúrgicos más habituales son:
- Cabestrillos para el brazo u ortesis en forma de ocho para inmovilizar el hombro y permitir la curación natural.
- Tratamiento del dolor con medicamentos de venta libre como el paracetamol o el ibuprofeno.
- Terapia con hielo para reducir la hinchazón en los primeros días.
La cicatrización suele durar entre 6 y 8 semanas en los niños.

2. Tratamiento quirúrgico
La cirugía puede ser necesaria si:
- El hueso está significativamente desplazado o roto en múltiples trozos.
- La fractura ha provocado una tienda de campaña en la piel o una herida abierta.
- La rotura se localiza cerca de los extremos del hombro o del esternón de la clavícula.
El tratamiento quirúrgico suele implicar el uso de placas, tornillos o barras para estabilizar el hueso mientras se cura.
Consejos para el cuidado y la recuperación
Durante la recuperación:
- Descanse y proteja el brazo lesionado siguiendo las indicaciones de su profesional sanitario.
- Evite levantar o alcanzar objetos por encima de la cabeza hasta que esté autorizado el movimiento.
- Reintroduzca gradualmente el movimiento con ejercicios suaves de amplitud de movimiento, normalmente guiados por un fisioterapeuta.
- Mantenga una buena postura para evitar la rigidez de los hombros y favorecer la alineación.
- Siga una dieta equilibrada rica en calcio, vitamina D y proteínas para favorecer la curación de los huesos.
Cuidados postoperatorios y rehabilitación
Tras la curación inicial, la rehabilitación es clave para recuperar la fuerza y movilidad plenas del hombro:
- La fisioterapia ayuda a mejorar la flexibilidad, la fuerza y la función de la articulación del hombro.
- Los ejercicios de fortalecimiento progresivo pueden prevenir nuevas lesiones y mejorar la confianza en el uso del brazo.
- Pueden realizarse radiografías de seguimiento para asegurarse de que el hueso está cicatrizando correctamente.
La mayoría de las personas recuperan todas sus funciones, aunque pueden quedar molestias leves o un pequeño bulto en el lugar de la fractura.
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