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1. Convierte el periodo inicial de adaptación en un juego

Es posible que al principio su hijo tenga problemas con la férula para pie zambo. Para ayudarles a superar su inquietud inicial:

  • Muéstrales cómo patear y balancear las piernas juntas mientras llevan la ortesis (si tiene una barra sólida) empujando y tirando de la barra para doblar y luego enderezar las rodillas.
  • Mueva también las piernas hacia arriba y hacia abajo (si la ortesis tiene una barra dinámica).
  • Anima a tu hijo a practicar estos movimientos por sí mismo.

2. Aplicar relleno a la barra

La espuma, como un trozo de fideo de piscina, o las almohadillas de manillar de bicicleta pueden encajar sobre la barra para:

  • Protege a tu hijo de golpes o magulladuras accidentales
  • También le mantendrá a salvo de lesiones involuntarias
  • Reduzca el riesgo de que la barra dañe accidentalmente sus muebles

3. Vigile la piel de su hijo

Las férulas pueden provocar pequeñas rojeces en la piel del niño. Tenga en cuenta que:

  • Cuando tu hijo empiece a usar corsé, deberías mirarle los pies varias veces al día.
  • Si se observan manchas rojas o ampollas graves, sobre todo cerca de la parte posterior del talón, es posible que las correas o hebillas estén demasiado flojas y permitan que el talón resbale.
  • Aplicar loción a la piel de tu hijo sólo empeorará las cosas.

4. Crea un calendario de refuerzos y cúmplelo

Con el tiempo, tu hijo necesitará llevar la férula sólo durante la siesta y por la noche. Incorpora la férula a su rutina de acostarse:

  • Aplicar la ortesis en el mismo lugar (como el dormitorio) cada vez.
  • Adaptar el refuerzo al resto de la rutina, por ejemplo, después del baño pero antes de la hora del cuento.
  • Mantén esta rutina en la medida de lo posible, aunque no estés en casa.

Más información: Pie zambo