Resumen de yesos y férulas


Los yesos y las férulas se utilizan para estabilizar y proteger los huesos y los tejidos blandos mientras se curan.
Una escayola rodea por completo el brazo o la pierna, se fabrica a medida del paciente y requiere una sierra especial para retirarla. Las férulas, a menudo disponibles en el mercado y fabricadas con tela, velcro y plástico o metal, suelen cubrir sólo una parte de la extremidad y se adaptan mejor a la hinchazón que los yesos. La elección entre un yeso y una férula depende del tipo de lesión y del grado de hinchazón.
Tanto los yesos como las férulas protegen también las heridas después de una intervención quirúrgica, lo cual es crucial para los niños pequeños que pueden alterar sus heridas. Una escayola suele ser una buena opción para proteger una zona quirúrgica durante la cicatrización.
Tipos
La mayoría de los yesos y férulas a medida se fabrican con yeso o fibra de vidrio:
- Escayola: Tradicionales y blancos, los moldes de escayola son más pesados y tardan más en secarse, pero son menos caros y más moldeables que los de fibra de vidrio.
- Fibra de vidrio: Ligeras y disponibles en varios colores, las escayolas de fibra de vidrio son mejores para la visibilidad con rayos X, pero son menos flexibles a la hora de moldearlas en comparación con las de escayola.
Para obtener información específica sobre los yesos de espica para cadera, consulte la página de yesos de espica de nuestra biblioteca.
Colocación de la escayola/placa
Entre el material de la escayola y la piel se coloca un acolchado protector, normalmente de algodón o material sintético como el rayón. También puede utilizarse una media de algodón para mantener el relleno en su sitio.
La fibra de vidrio o el yeso deben estar húmedos para moldearse correctamente. El médico o el técnico de escayola sumergirán el material en agua antes de aplicarlo sobre el acolchado. La escayola tiene que sobrepasar ambas articulaciones por encima y por debajo de la lesión para que el soporte sea óptimo.
En caso de hinchazón importante, puede ser necesario dividir la escayola para acomodarla. Los espaciadores de plástico pueden ayudar a mantener la escayola abierta, y es posible que haya que ajustarla a medida que disminuya la hinchazón en las semanas siguientes.
Después de aplicar el yeso
La hinchazón es habitual tras una lesión, y es importante mantener la extremidad elevada durante 2 o 3 días, sobre todo si se ha colocado una escayola o una férula. Aunque es normal que quede algo encogida, ponte en contacto con tu médico si el dolor o la hinchazón persisten a pesar de la elevación.
Consejos para reducir la hinchazón
- Elevación: Mantenga la extremidad lesionada por encima del nivel del corazón para favorecer el drenaje. Para escayolas de brazo, mantenga los dedos por encima del codo, el codo por encima del hombro y el hombro por encima del corazón. Para escayolas de pierna, utilice almohadas para elevar la pierna, pero evite colocarlas debajo del talón para evitar llagas.
- Movimiento: Mueve suavemente los dedos de los pies y de las manos para ayudar a reducir la hinchazón y prevenir la rigidez.
- Hielo: Aplique una compresa fría sobre el yeso o la férula para reducir la hinchazón, asegurándose de que una capa de material absorbente separa el hielo del yeso para mantenerlo seco. Una bolsa de plástico grande con espacio alrededor del yeso es preferible a una bolsa de hielo rígida.
Señales de advertencia
Una inflamación grave puede provocar problemas circulatorios o lesiones nerviosas. Póngase en contacto con su médico inmediatamente si lo nota:
- Aumento del dolor o hinchazón que no mejora con la elevación
- Entumecimiento u hormigueo en dedos de manos o pies
- Sensación de quemazón o escozor
- Pérdida de movimiento en los dedos de las manos o de los pies
Si estos síntomas aparecen fuera del horario de consulta, acuda a nuestro Centro de Urgencias o a un servicio de urgencias local.
Cuidados de la escayola/placa
Siga las instrucciones específicas de su médico para el cuidado de su yeso o férula. Para mantener la integridad de la escayola:
- Mantenga las escayolas secas para evitar daños y problemas cutáneos.
- Evite introducir objetos bajo la escayola para rascarse.
- Mantenga la escayola libre de polvo, suciedad y arena.
- No recorte ni elimine los bordes de la escayola usted mismo; póngase en contacto con su médico si es necesario realizar ajustes.
Retirada del yeso
No intente retirar la escayola usted mismo para evitar lesiones o desajustes. Se utilizará una sierra especializada en escayolas, que vibra pero no gira, lo que minimiza el riesgo. La sierra puede ser ruidosa y estar caliente y, aunque es poco frecuente, puede causar una quemadura superficial que suele curarse sin problemas a largo plazo.
Tras la retirada de la escayola
Es de esperar cierta rigidez y dolor, que mejorarán con el tiempo. La piel seca y escamosa es frecuente y puede eliminarse con baños o duchas. También puede crecer un exceso de vello bajo la escayola, pero acabará cayendo. Es importante recuperar la fuerza muscular y la movilidad, y su médico le aconsejará ejercicios que le ayuden a recuperarse.
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