Manténgase conectado,
¡manténgase informado!
Suscríbase a nuestro boletín
Cuando el Dr. Anthony Scaduto, presidente y director ejecutivo del LuskinOIC, y el Dr. Richard Bowen, director del Centro de Medicina Deportiva, viajaron a San Pedro Sula (Honduras), no solo llevaron consigo su experiencia quirúrgica, sino también una visión para una atención de la escoliosis sostenible y dirigida a nivel local que transformará las vidas de las generaciones venideras.
La misión, de varios días de duración y organizada en colaboración con World Pediatric Project, reunió a un equipo internacional de cirujanos, anestesistas, enfermeros, personal de apoyo quirúrgico y un electrofisiólogo especializado en monitorización de la médula espinal procedentes de Los Ángeles, Boston, Búfalo, Vancouver y Austin. Trabajando en el Hospital de la Fundación Ruth Paz junto al cirujano de columna local, el Dr. Tomás Minuesa, y su equipo de médicos y estudiantes de medicina hondureños, el grupo evaluó a los pacientes, seleccionó a 15 niños para ser operados y llevó a cabo un programa quirúrgico de cinco días cuidadosamente planificado.


La educación genera un impacto a largo plazo
Si bien las intervenciones quirúrgicas proporcionaron una atención inmediata y transformadora a 15 niños con escoliosis, la labor más transformadora de la misión se llevó a cabo a través de la formación en el quirófano y la enseñanza a pie de cama impartida a jóvenes cirujanos hondureños. Este componente educativo no es un complemento de la misión, sino la piedra angular de su estrategia a largo plazo.
«Uno de los aspectos más importantes de este viaje misionero es lograr que la cirugía de escoliosis sea sostenible en Honduras mediante la formación de cirujanos locales», subrayó el equipo. En lugar de crear una dependencia de los equipos visitantes anuales, la misión da prioridad a la transferencia de conocimientos y al desarrollo de competencias, capacitando a los médicos hondureños para que puedan ofrecer una atención avanzada de la escoliosis en sus propias comunidades durante todo el año.
El Dr. Scaduto compartió marcos de toma de decisiones clínicas, técnicas quirúrgicas, criterios de selección de pacientes y estrategias de tratamiento posoperatorio: todo el abanico de conocimientos necesarios para crear un programa de escoliosis sostenible. Al invertir en la próxima generación de cirujanos hondureños, la misión genera un efecto multiplicador: los 15 pacientes tratados no son más que el comienzo de lo que estos cirujanos recién formados lograrán en los próximos meses y años.


Un modelo colaborativo para la equidad sanitaria mundial
La misión suscitó un gran interés entre los responsables médicos y gubernamentales de Honduras, hasta el punto de que el ministro de Sanidad de todo el país visitó la clínica acompañado de miembros de la junta directiva y del presidente de World Pediatric Project. Esta participación de alto nivel refleja la importancia estratégica de la misión, no solo como iniciativa benéfica, sino como catalizador para reforzar la infraestructura de ortopedia pediátrica de Honduras.
La colaboración entre LuskinOIC, World Pediatric Project, el Hospital Fundación Ruth Paz y los profesionales sanitarios locales de Honduras demuestra cómo las alianzas internacionales pueden generar un cambio sostenible. Al combinar la atención quirúrgica inmediata con una formación médica rigurosa, la misión aborda tanto las necesidades urgentes de los pacientes como las deficiencias sistémicas del sistema sanitario.
Construyendo el futuro, cirujano a cirujano
Para el Dr. Scaduto y el Dr. Bowen, la misión en Honduras encarna los valores fundamentales de LuskinOIC: ofrecer una atención de primer nivel al tiempo que se fomenta la capacidad necesaria para garantizar que todos los niños tengan acceso a un tratamiento especializado, independientemente de su ubicación geográfica o de su situación económica. Los quince niños que se sometieron a una intervención quirúrgica llevarán una vida más sana y activa. Pero serán los jóvenes cirujanos hondureños que se formaron junto al Dr. Scaduto quienes transmitirán esos conocimientos y tratarán a cientos o miles de niños más en los próximos años.
Esta es la verdadera medida del éxito de la misión: no solo las vidas que se han transformado esta semana, sino también los futuros que se han transformado gracias a los médicos capacitados para liderar la atención de la escoliosis en su propio país.